No sé... me importa un bledo que los hombres tengan cara perfecta
o que la tengan siempre como cuando se muerde un limón. Un cutis de durazno o
de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con
un aliento mentolado o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente
capaz de soportarles unos dientes que permanecen en fiesta, una nariz
que sacaría el primer premio en una exposición de
zanahorias.
¡Pero eso sí!. -Y en esto soy intransigente- No les perdono, bajo ningún
pretexto, que no sepan volar.
Texto tomado del escritor OLIVEIRIO GIRONDO
Por: Karen Eraso y Luisa Gomez
31 DE JULIO 2012
Les quedó bastante bien, un abrazo para las dos, y espero algún día verlas por allá :)
ResponderEliminar